lunes, 17 de diciembre de 2018

Tipos de calderas

Si su caldera tiene más de diez años, si tiene que llamar con frecuencia al servicio técnico por averías o sustituciones de piezas, tómeselo como un aviso. Quizás su caldera esté en las últimas. Puede que aún funcione, pero debería ir pensando en sustituirla. En caso de ser necesario debe conocer los distintos tipos de calderas que existen en el mercado para realizar una instalación en la vivienda donde reside. Nuestra empresa AMT Montajes Técnicos realiza el cambio de caldera en Zaragoza que usted necesita con garantía y profesionalidad de una instalación de calidad.

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Calderas de condensación

La nueva generación de calderas, llamadas calderas de condensación, presenta grandes ventajas: son más eficientes, consiguen calentar nuestro hogar y proporcionar agua caliente consumiendo menos energía. Esto se traduce en un ahorro en la factura eléctrica nada despreciable. Es más, en un determinado periodo de tiempo, habremos amortizado la inversión realizada en la nueva caldera.

Además, las modernas calderas de condensación aprovechan todo el calor generado en la evacuación de los gases para precalentar el agua que entra en el circuito. Toda la energía generada en el tramo final del funcionamiento sirve para atemperar el agua que entra en él. En las calderas antiguas, este calor se perdía.

Además, las calderas de condensación son más respetuosas con el medio ambiente, ya que consumen menos y sus gases ácidos no son emitidos a la atmósfera, sino que se dirigen en forma de vertido al desagüe.

Calderas estanca

La principal característica de una caldera estanca es que la cámara donde se produce la combustión está perfectamente sellada, por lo que es 100% independiente de la zona en la que está instalada la caldera.

El aire necesario para la combustión lo toman del exterior al estar conectadas mediante un tubo que permite que entren los gases necesarios para el funcionamiento de la caldera y salgan los gases generados. Así, este tubo por el que entra el aire, puede ser concéntrico al de salida de gases o bien puede ser uno individual de dirección opuesta.

Estas calderas son siempre de tiro forzado, es decir, necesitan de un ventilador para la aspiración y expulsión de los gases.

Uno de los puntos a favor del uso de este tipo de calderas es que son más seguras y limpias, ya que al estar sellada la cámara de combustión no es posible que los gases que se generan entren en la sala donde está la caldera. Así, en este tipo de calderas, el viento o la lluvia no afectan de ninguna manera a su funcionamiento.