sábado, 2 de febrero de 2019

Revisión de la caldera en Zaragoza

Por lo general, es mejor prevenir que curar, así que desde AMT MONTAJES TÉCNICOS en Zaragoza, como instaladores de calderas y expertos en CAMBIO DE CALDERA, aconsejamos a todos nuestros clientes a realizar un conveniente mantenimiento de las calderas instaladas.

Porque si no actuamos con previsión nos pasa lo de cada año y pasamos el invierno con unas estufillas y unos calefactores. Desde AMT MONTAJES TÉCNICOS, CAMBIO DE CALDERA, expertos en instalación y reparación de calderas, podemos instalar una caldera o tomar las precauciones para que, si ya la tenemos funcione correctamente.

revisión de caldera en Zaragoza

Comprobación de la caldera

El primer consejo de nuestros técnicos expertos en instalación y reparación de calderas es empezar por comprobar la presión de la caldera. Empezaremos por comprobar si el calentador funciona correctamente. Para ello, se pone en marcha al mínimo y se revisa la presión que marca. Lo recomendado es que se sitúe entre 0 y 5 bares, a poder ser a unos 1,5. En caso de que esté más bajo, se tendrá que llenar el circuito con agua mediante una llave de corte situada en la misma caldera. Una vez hayamos llegado a la presión deseada, cerraremos la válvula.

En la caldera, además deberemos activar el modo invierno. Muchas calderas cuentan con varias modalidades, entre las que se encuentra la específica para invierno. Si es su caso, deberá indicarlo. En aquellas que no lo tengan, habitualmente cuentan con un botón que simplemente deberemos activar.

Revisar los radiadores

Nuestros técnicos expertos en CAMBIO DE CALDERA ZARAGOZA aconsejan de la conveniencia de la revisión de los radiadores. Tras unos meses sin funcionar, puede ser que sufran alguna fuga o estén demasiado sucios. Ante esto último, deberemos limpiarlos por dentro y por fuera. Para saber si hay pérdidas, bastará con fijarnos en las llaves de entrada y en si tienen marcas de agua o de goteo. En función del tipo de fuga tendremos que llamar a un profesional para que lo haga.

Por último, sólo nos faltará purgar los radiadores. Se coloca un recipiente debajo del tubo y se va aflojando poco a poco el tornillo central hasta que el agua y el aire salgan. Cuando cae un chorro de agua continuo, se cierra nuevamente el purgador.

Entonces deberemos volver a examinar la presión de la caldera. Ya que se ha perdido agua durante la purga de radiadores, es posible que la presión del dispositivo haya disminuido. Si ha sido así, simplemente deberemos volver a repetir ese paso y estará listo. En caso de que haya subido, con vaciar un poco más de agua de los radiadores será todo.

Una vez hayamos realizado estos pasos, ya podremos poner en marcha de manera habitual la caldera y disfrutar de la calefacción en nuestro hogar. Es imprescindible seguir estas pautas si no queremos contratiempos inesperados que hagan peligrar el buen estado de nuestro sistema.