lunes, 1 de julio de 2019

Calderas con microacumulación

Las calderas con microacumulación permiten obtener agua caliente de forma inmediata y evitan la pérdida de temperatura, por ejemplo, al abrir un segundo grifo. Desde AMT Cambio Caldera Zaragoza ofrecemos en qué consiste la microacumulación y cuáles son las soluciones para mejorar la eficiencia energética y el confort con su caldera.

calderas con microacumulación Zaragoza

Tipos de calderas

Dependiendo del tipo de combustible que utilizan, encontramos dos tipos de calderas: de gas (que puede funcionar con gas natural o con gas butano) y de gasoil. A su vez, pueden ser de acumulación (son las que tienen un depósito y conservan siempre el agua caliente) o instantáneas (calientan el agua a medida que se necesita).

Desde 2010, todas las calderas que se comercializan son las llamadas “estancas”, que reciben este nombre porque su combustión se realiza en una cámara estanca. La expulsión de gases se hace a través de una evacuación instalado expresamente para este fin. Además tras las aplicaciones del RITE y la Directiva ErP, actualmente las calderas murales son de condensación y con bajas emisiones de NOx, estas calderas son las que mayor eficiencia energética ofrecen al usuario, con un ahorro de combustible de entre un 20% y un 30%.

Por último, y según dónde las ubiquemos, encontramos las calderas de pie (que ocupan más espacio y pueden ser de gas y gasoil) y las calderas murales (de gas natural o gas propano y que van sujetas a la pared).

Cómo funcionan las calderas con microacumulación

Las calderas con microacumulación son calderas de gas que incorporan un pequeño depósito con una capacidad de aproximadamente 1 litro en el que se almacena agua caliente. Éste agua es suministrada en el momento del arranque o cuando la demanda de energía crece bruscamente y la caldera necesita tiempo para reaccionar.

Es decir que, básicamente, las calderas con microacumulación nos permiten disponer de agua caliente desde que encendemos el grifo, sin tener que esperar a que la caldera se encienda y prepare el agua a la temperatura seleccionada.

Normalmente, el agua de estos pequeños depósitos se mantiene a la temperatura que queremos. Las calderas con sistema de microacumulación utilizan un intercambiador de 50 kW aislado mediante espuma de poliuretano, un material plástico poroso formado por una agregación de burbujas (conocido también como gomaespuma). Mediante un sistema de triple sensor, las calderas con microacumulación identifican la intensidad de llama que debe mantener para que, ante las pequeñas variaciones de consumo, reaccionar rápidamente. Aún así, y gracias a su reserva, el agua seguirá distribuyéndose a la temperatura definida, por lo que el usuario no notará cambios.